miércoles, 24 de septiembre de 2014

                                                     EL TREN DE LOS DORMIDOS

1.       la mujer de la ventana: vivo en el último piso de un edificio bastante nuevo que aun mira por lo menos por su costado más ancho a la montaña sembrada de robustos árboles, algunas malezas y un trío de casas bastante rurales y bonitas, al principio me parecía extraño invadir de cierta manera su vida privada cuando me asomaba por el balcón, a duras penas asomaba la cabeza por la ventana para mirar como pintaba el clima cada mañana, pero con el tiempo y el sentir los sonidos de los vecinos fue inquietándome por la vida que tenía bajo las narices, que días se podaba el césped, cuantos perros tenían, que hacían allí en esa casa tan hermética y sobre todo quien la habitaba? Logre a adivinar no con dificultad que en la casa habían dos niños y sus cosas, chillidos, risas los gritos naturales de los bríos de la juventud, y que los cuidaba una señora llamada Maria que pobrecilla siempre acarreaba con las rabietas y las peleas entre los dos. Pero que nunca habían voces adultas que los llamaran, o regañaran o miraran fuera de la de Maria. pensaba que quizá los adultos eran más tímidos y por eso jamás salían al jardín o bajaban de sus carros, pero luego estuve segura de que eran invisibles por que dejaban rastros de presencia adulta por doquier, como columpios vacíos, pelotas sin rebotar, televisores prendidos y niños sin control, descubrí después que me gustaba observarlos como si estuvieran en una pecera, peces nadando en aire, así eran , iban de aquí para allá de acá para allá construyendo algún sentido a sus días, jugando con los adultos invisibles y creo que me preocupaba tanto por ellos que un día amanecí sintiéndome ahogada en el aire, nadando entre peces en agua, nadando en su propia pecera mientras los adultos invisibles me observaban.


2.       Un matrimonio: Siempre me es divertido ver historias en los ojos y gestos en las palabras, por que las parejas se están comunicando constantemente entre ellas por estos métodos creyendo que pasan desapercibidos, pero no es así, todos lo notan incluso cuando el silencio habla y nadie sabe, incluso cuando ellos no saben que sean pareja….pues lo serán


3.       El hombre del pijama: container en las calles, imaginar un panorama trágico, parece que la ciudad no va en vía de ser tan verde ni tan feliz como parece en los “renders” de arquitectura, lo que es inquietante porque me recuerda que todos nos turnamos de a ratos para usar el mismo pijama


4.       Cae la nieve: no es que la nieve no caiga en Colombia, y nos es que de igual manera el frío nos incite aventarnos en locuras fascinantes, solo que no es suficientemente gélido como para llevarte frenéticamente a un hombre a la cama de igual manera a una mujer para contemplar en un tierno lecho el son del fogón suizo estilo Alpes en pleno enero. Por el contrario aquí el calor es tanto que hace caso omiso entre la situación de un dio u otro, el estilo de una carta u otra, la diferencia entre rosas rojas o chocolates negros. La carta es devorada antes de entregar





5.       Tráfico: si alguna vez se ven contar dólares ilegales en frente tuyo, eso quiere decir que jamás viste nada, que jamás oíste nada ni viste el mas mínimo rastro de lo que creíste ver, porque los nidos de billete camuflados entre los ladrillos de los muros y una bella calibre 38 (no sé por qué siempre les ponen nombres de mujeres) son solo ilusiones de la realidad, son solo negativos de la vida de este país o de estas montañas, porque aquí nadie jamás ve nada.


6.       Una pizza con bordes quemados: después de un largo día en la universidad, de entrenamiento de dar vueltas en esta ciudad de mal tráfico vehicular, esperaba llegar a la casa, sentarme tranquila en el mueble, quitarme toda la contaminación del exterior ,apagar la mente con una letal dosis de tv, y saborearme apenas una jugosa mandarina. Por el contrario llegué a casa atendí aún asuntos del trabajo y de la universidad, maldije por no poder tener solo una mano disponible para comer la mandarina pues con la otra le saco las frutas, la pulo hasta dejarla bien limpia y provocativa, deleitosa, jugosa, fresca…. Y hoy por lo que veo no será tampoco el día de la bella mandarina, está más bien marchita de tanta contaminación de afuera.


7.       La profesora: tuve profesoras de tango, de salsa, de pintura y hasta de croché en hilos dorados o no sé qué fruslerías. Pero ninguna era tan poco convencional como mi profesora de ballet, era huraña y/o excéntrica eso dependía de que hombre hubiera conquistado en el día, a veces llegaba con modelos de arte, con bailares exóticos, a veces llegaba pintada todo el cuerpo de protestas grotescas, pero nunca con el mismo hombre, cambiaba de uno a otro como de un pasaje de danza a otro, o como de un cloche al Split. Le pintaba en el aire figuras de papel hasta que estos en algún momento caigan y todo comenzaba de nuevo,  nosotras como coro al canto esperábamos ansiosas ver entrar cada tarde la suerte de clase que nos esperaría.


8.       Una forma de ingreso: cuando alguien me habla de ingreso yo imagino apertura, viendo más bien ahora a Medellín me hablan de ingreso y yo magino cerramiento, vayas interminables de edificios delimitando puertas con ventanas y jardines con aceras, es que ya no se ni como entrar a mi propia unidad que ya no tiene ni portón, ni ventana, ni portero ni vecinos, es un agujero negro hundiéndose y socavando un hueco cada vez más hondo en la ciudad


9.       Un hombre pájaro: hombres y mujeres pájaro cada día son millones y millones alrededor del mundo, parecen que tomasen la comida, la subsistencia del aire…y así es.


10.   Una oyente de opera: sueños y vocaciones


11.   Un hombre en la cocina: el secreto de lograr llevar a un hombre a la cocina es suscitar en él un amor tan puro como el paternal, cosa que no todos descubren por no ser papas, o no reconocen por no querer a sus hijos, hay padres de padres, e historias en hijos sin padres de los que se devoran el mundo velozmente o hay gente que devora y devora por no tener hijos, o amores tan desinteresados como para no ofrecer aquello, no ofrecerlo todo, puede ser al final solo una loca teoría de esas que son tan ilógicas que resultan entiendo lógica.


12.   Un teólogo triste: 


13.   Un error de apreciación: hay gente muy fría, hay sociedades frías, no tengo nada más que agregar.


14.   Un pequeño accidente: recuerdo cuando que mamá me dejo perder una vez en casa, parecían locos buscándome en todas partes y lo que no sabían es que yo me había extraviado sola, me escondí la cajita más pequeña de la casa, donde nadie hubiera pensado porque era gimnasta, hacia contorsiones espectaculares, por ende supuse que jamás me encontrarían, pasaron las horas y no volví a ver a nadie buscándome por lo que creí que ya se habían olvidado de mí, por lo que permanecí aún más. Al final cuando decidí que me había enojado lo suficiente dejando mi escondite y me pregunte en que cajita de zapatos se habrían escondido sus padres. Pobre mamá, jamás la dejaran a mi cargo de nuevo.


15.   La mujer de la maleta: cada día regresa un extraño.


16.   Un vecino: mis padres se caracterizan por ser sociables y siempre exequibles, no sé por qué les gusta andar conversando nada con una persona que nada tienen que ver en común, ellos me creen loca porque les digo que no vivimos con nadie, que los pisos del edificio están vacíos de personas y que son solo rastros de actividades los que habitan esos autómatas que llegan a parecer reales. Lava, trabaja, sube , baja, de hecho si no fuera porque de tanto en vez olvido las llaves de casa y me toca esperar en la puerta hubiera jurado que vienen por nosotros para sustituirnos por bellos modelos nuevos


17.   El pianista: en cada cosa ahí un rastro, sea de un pensamiento sea de una sensación, en ocasiones la llevamos con nosotros y jamás mueres, se impregnan como bizcochuelos a los sentidos y no te abandonan, ¿para bien? ¿Para mal?



18.   Una mujer gorda:   seres cómodos, pulgas garrapatas y demás alienígenas de nuestro sistema solar


19.   Una inundación: todo comienza con el fastidio de estar tan cerca, tan cerca a ellos y a sus vidas paralelas, que menos cara de rana hacen cuanto menos les disturbas ,claro que en qué edificio no existe la inundación, Si es que el agua es tan escurridiza, se va colando entre las los tapetes y las losas, del papel maché con el que se hacen las paredes, de la comida del piso de abajo, de entre los platos y los gatos y cuando se viene uno a dar cuentas hasta los crespos a la vecina se le mojaron! Que gente tan intolerante que chillan todo el día solo porque sus libros flotan como barcos


20.   Un hombre en la oscuridad: No soy  de las personas que se sientan a escribir en un tranquilo café, o en una buena cómoda amueblada oficina,  me gusta escribir entre gente y entre ellos me encuentro a gusto leyendo por que el bullicio me recuerda que no estoy en casa para descansar, y que el mundo mueve cada partitura de su show con vivacidad inconstante y sin parar, pero existe la sensación de que una sombra te observa, estaba pensando que no era una, sino muchas a la vez, y es cuando miro hacia arriba sobre las hojas que veo que las sombras son gente y la gente, espanto, cada uno anulado por su semejante, no tendrá más sentido de ahora en adelante escribir sobre cosas que al final no existen.


21.   Pobreza:


22.   Un encuentro: he pensado que lo ocasional y el tráfico de acciones son como una torre de jenga, cuando se mueve una pieza otra se acomoda, cuando no se le pone nada la torre permanecerá  estable, cuando algo fundamental se le quita por supuesto algo fundamentalmente cae. La vida humana será un juego para combatir inercias?


23.   Un hombre pequeño: no entiendo por qué hay mujeres tan grandes y hombres tan endebles, una vez conocí un viejito de papel que necesitaba ser plegado cada noche para dormir, y al otro día extendido en el alfeizar de la ventana para no podrirse, porque el papel húmedo se rasga quedando en no más que trizas, y cenizas, y luego sencillamente en nada para que la mujer los pueda poner como adorno chino sobre la alacena, es mejor no mojarse, decía el viejito.


24.   Una conversación de café: no he tomado nunca cafés tan ricos como los italianos de los bares de cada esquina, y lo dice alguien que viene de la tierra del café, como ellos nos llaman “los cafeteros”, pero saben que no lo sabemos hacer bien, porque un buen café no tiene agua, ni tiene azúcar, tiene una buena conversación en la mañana, con brioche, guiño de ojo y cigarrillo, ellos sí que saben ponerle el dulce a cada machiato, il latte bien batido al cappuccino.


25.   El tren de los dormidos:  mientras hago la fila detrás de ti, detrás de los compañeros zoombies de arquitectura me pregunto… me pregunto….y duermo




26.   El vagón de fumadores:  cuando volvíamos de Múnich desde el tren de como en Italia, no podía parecer una situación más extraña entre una vienesa, una colombiana y una brasileña, un potencial trio desastre fuera de todo porque había olvidado los papeles desde que había salido de la casa en Milán, apenas se acercaba el controlador, sentía la vena criminal que saltaba a la vista sin siquiera hacer nada, solo había olvidado unos papeles y ya me veía en cárcel, los venia venir, los venia venir corriendo y con alarmas justo en dirección nuestra pero se detuvieron un asiento detrás nuestro desde el que salto un joven muchacho de chaqueta negra, acento latino y mal vestir despavorido en dirección de los otros vagones, en el tren a sí que no hay escapatoria amigo, en la estación lo esperaban las patrullas de policía y yo pensando que ese pudo haber sido mi plan A para probar un poco de suerte…obviamente hubiera estado sin éxito



27.   Del otro lado de la calle: sería ideal que cada uno tuviera un doble, o pudiera salir de sí mismo para pararse exactamente al otro lado de la calle


28.   Personal de embajada:

29.   Un cuarto de televisión: él tenía una casa con nombre, y el nombre casa, ella era bonita y siempre acogedora, se llamaba sophia, sophia tenia a chloe, a morticia, a metis, a giza (el nochero, la cama, el comedor y la sabana) y cada que una persona lo visitaba el añadía una nueva parte, le cambiaba los colores. Si ibas un día lluvioso la pieza era negra y la cocina gris, pero si ibas un día radiante ya todo estaba de otro color como las estaciones o la primavera, y dependiendo del humor del habitante el reno del cuadro café de la sala café te miraba con cara de si o con cara de no, nada de medios


30.   El contrabajista: era un músico bogotano que estaba en Milán, una persona baja, fafarachosa, extrovertida ( lo que es inusual en un músico) y con ojos de pulga, cada vez que lo veía lo imaginaba haciendo de pagliaccio , de socialité, y hasta tenía su faceta de ratón de biblioteca, hasta que un día tomo un banquino en mitad de la plaza del Duomo , lo escaló hasta alcanzar una altura decente y le canto a la iglesia de manera esplendida y elegante, mientras recitaba sus brazos comenzaron a ancharse, luego su caja torácica, con las notas y el resonido le resoplaba su nariz, entonces el público comenzó a notar la escena de un cantante gigante, enorme que empezó a henchirse y acrecer y a crecer hasta explotar.


31.   Un portero: si yo fuera un portero seria el portero más rebelde del mundo, mátame monotonía, aburrición si ni siquiera un libro en mano podre tener durante horas improductivas de mirar y respirar, mátame aburrición!


32.   Cuestión de trabajo: él no trabaja, pero decide estar solo.


33.   Una vendedora de helados: parece fácil cruzar los limites en los que se dibujan los límites de las relaciones humanas, unos ojos bien expresivos, una sonrisa bien bonita, un juego de palabras divertido, no hay mejor forma de franquear prejuicios, y tumbar muros que seduciéndose por un columna momento en todo caso en algún punto se debe regresar a la realidad…o…


34.   Una desaparición: entrar por la puerta de abordaje y saber que no volverás a ver a una persona más es quizá el método de comprobación de que una persona puede estar perdida en el mundo, se hace grande, se hace chico, y una persona en su escala diminuta camina entre millones de calles cada día, cuantas aceras rostros, héroes, en ¿realidad habrá algún villano?


35.   Una cita: OPORTUNIDADES

36.   Un hombre en el semáforo:  un joven en el lleras, en la 33, en rio sur un sábado noche, se permite jugar con la suerte y la posibilidad, la dama vista que no es presa de ningún asalto decide tentarle la estrategia


37.   Una construcción: mi roommate y a mí nos parecía ver dos personas diferentes cada vez, entraba una mujer en el día y salía un hombre en la noche, pero no era lo mas extraño, lo más extraño era que cambiara la mirada, el gesto y hasta el caminao se le meneaba , creo que el edificaba cierta controversia entre los vecinos del apartamento (de los que el 90% contaba con más de 80 años) y la verdad me encantaría solo mirar por un momento como la persona del espejo se devora a uno, tragándoselo completamente para regurgitar aquel otro sujeto. Al final pienso que somos nosotras las que sufrimos del trastorno de identidad


38.   Un conductor de bus: era un muchacho simpático aquel que ayudaba al conductor del bus, formal pero sin modales, cocaína-adicto,  volando en un montón de sueños, y hasta el pico más alto de estas montañas escalo. quizá jamás ponga los pies afuera de este bus de vicio.


39.   Una pareja aburrida:  nada más lindo que ver actos en los que la sociedad se manifiesta, y dice: aquí hay vida


40.   Panes de fiesta:  “el hombre más rico no es el que más tenga sino el que menos necesite”


41.   Sinagoga: ven con migo me dijo, ven. Era un hombre bien puesto que se movía por los clubes y las noches milanesas, vi junto a él desde la más pequeña hasta la más grande discoteca y su vida oculta, pero vista desde el sistema todo parece muy natural, la gente vendrá dijo, ellos son los dueños del circo dijo, ellos los malabaristas, ellos los espectadores y tu serás mis ojos con ellos hasta que se cierre el telón. Que puedo decirte yo? Le dije, solo veo un grupo de gente en coro alrededor de un altar haciendo su rito


42.   Música:   La razon de ser y de existir de las cosas




43.   Mi año en Berlín informe de actividades: podría contar20 años de vida en Medellín y jamás dejar de asombrarme del millón de historias perdidas entre los barrios (que son Medellín) y las cajitas de ladrillo constituidas tipo lego una sobre la otra pero al final seguimos siendo siempre nosotros, en cambio cuando te sacan del contexto, es como si te de sumergieran del agua y te pusieran a respirar, y te dejaran ver desde afuera las situaciones, las personas, los lugares. Contar mil historias cotidianas, pasar desde un bus e imaginar que historia lleva qué persona puede ser un mundo del que luego no te puedan sacar.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL POBLADO; GRAN HISTORIA DEL PEQUEÑO DÍA A DÍA


 un micro-clima bajo la sombra del casco de vaca, un caminar entre olores de la empanada,el buñuelo matutino y el corre corre de las personas que apenas comienzan su día laboral


 de la calle espontanea se va a la calle "cor-recta" donde lo derecho está torcido,la calle del fruto seco donde el papel importado decorativo de las palmas se queda pequeño al lado de la añoranza del álgido canto de las aves nativas, jóvenes y revoltosas

                                        

podría ser  el fantasma perdido de las almas anónimas que deambulan en las noches y aun se andan buscando en el dia



 por las calles, por los trueques de ecos, por el negocio y el intercambio de paradigmas, donde por supuesto siempre conviven el artificial y el ahora sumiso "natural".



 natural que no lo logra prenderse a la tradición de las memorias colectivas, un populus expresado en fachadas vistosas, una mas grande que la otra, una mas lujosa que la misma otra e incluso que en si procura explotar la carga de la expectativa, la carga de la sorpresa, la lujuria, la embriaguez y el destino de la vida tipo: vegas


 el atrevimiento de la intención del querer evocar y traer cultura nuestra, el arivar perdido de la costa caribe, o sera la pacifica? o sera el Hawai de Bob Marly? sea lo que fuere o quisiese ser se expresa como monumento, como edifico Pancarta que significa, significando efectivamente...algo


 detrás de la bulla de los locales y la vida citadina aguarda tranquilo el silencio , acallando todo aquello que no se debe decir, que no hace falta gritar,que ni siquiera con las palabras se puede anular lo que es eternamente bello y acogedor para nosotros


 la hilación de retazos de cultura genuina con el espacio urbano, teniendo en cuenta toda la responsabilidad del termino urbe, ciudad, agrupación no agrícola, me pregunto así pues, que pasara con las filas de corderos, los azadones de los grandes señores y el arado de las calles pavimentadas a punte de llanta y cuero.por eso insisto y pienso: menos mal que aún existe la fe


 donde los problemas sociales se hacen evidentes con mas ganas, donde el transeúnte se ve empujado al borde con los pelos en el alambrado 


sin embargo aquí encuentra un nicho alejado de todo disturbio conocido, de los tacos que cruzó para ir del poblado a la casa,o,pero aún,de la casa al poblado.con ganas de disfrutar la lectura, la familia, el confort del hogar 


 pero aquí se puede! , se puede por ser una burbuja acolchada con agua y verde, rodeados de adormideras del tierno vivir , del disfrute social, de las charlas al parque, de las risas infantiles o del cacarear de los ancianos



 Intervenciones sobre el paisaje que paradójicamente amoblan el exterior , eclosionando hábitos colectivos rencauchados , quizá olvidados pero jamás prescindibles de existir para el subsistir



y cual es la pesquisa de la felicidad?


no será fácil encontrarla en la inmutable cara de la presión ejercida del espacio publico sobre el ceñido espacio privado


 tambien se encuentran espacios inesperados que se abren campo y enamoran


 campo que  que deja entrever entre colosos edificios demandantes del poder la escala humana; la pequeña medida del paso 


 esculturas como objeto para el arte urbano,también como quiebre a la marcha rápida de los peatones, a la monotonía de las siluetas de ciudad y de los recorridos constantes, sin pausa pero sin prisa.



desembocando en el contenedor de gente por excelencia. desarrollo de la idea de "condensador social" moderno y ahora en su versión contemporánea mas que cualquier otra cosa como agente comerciante,de canje de vestidos por pudores, zapatos por caminos,de carteras por contenidos, labiales por besos,gafas por miradas. versiones, contextos, vivencias, cada uno tiene la suya y la construye junto al otro, en la decisión que conlleva el importante dia a dia